Pages

Showing posts with label fuerza. Show all posts
Showing posts with label fuerza. Show all posts

Sunday, 10 May 2015

Personas que me inspiran: Sor Juana Inés de la Cruz



Fue una mujer inteligente. Una de mucho valor y de visión fuerte. Cualquier meta que se planteara, la cumplía. Así significara que su cabello tuviera que pagar el precio por ello. Sí, su cabello. Sor Juana tenía por costumbre plantearse un tiempo determinado cada vez que quería aprender algo. Si no lograba hacerlo, entonces se cortaba el pelo; seis centímetros u ocho. Ya no lo recuerdo bien. No lo estoy imaginando, no. Lo investigué. Quedé tan maravillada con su obra que me interesó saber más acerca de ella y resulta que su biografía no tiene desperdicio. Nació el 12 de noviembre de 1651 en San Miguel Nepantla, México. Aunque un acta de nacimiento que se encontró más adelante dice que su verdadera fecha de nacimiento sería en realidad el 2 de diciembre de 1648.
Fue una religiosa y se la conoce por su obra literaria. Su amor por la literatura y por el conocimiento despertó a muy temprana edad. Aprendió a leer y a escribir a la edad de tres años junto a su hermana mayor y a escondidas de su madre. Más adelante en su vida se disfrazó de hombre para poder ingresar a la Universidad, ya que en la época y el lugar en que ella vivió, las mujeres no tenían permitido acceder a ese tipo de educación.
«Yo no estudio para saber más, sino para ignorar menos». Esa es una de sus frases más populares y la que abrió mis ojos a un nuevo nivel de consciencia.
Sor Juana es el claro ejemplo de que, si dejamos de inventar excusas y de aferrarnos al miedo y, por el contrario, elegimos abrazar la disciplina y la pasión, absolutamente todo lo que nos propongamos es posible y realizable. A fin de cuentas, el único obstáculo que existe entre uno y sus objetivos es, siempre, uno mismo.

Gracias por todo, Sor Juana.

Tuesday, 3 March 2015

Personas que me inspiran. Hoy: Latifa Momen

La señora Momen es una mujer muy amable y siempre la recuerdo con mucho afecto.
  Es afgana. Inmigró a la Argentina con su marido y sus tres hijos hace ya algún tiempo. Ella tiene cuarenta y ocho años y solía hacer la limpieza en mi, por aquel entonces, lugar de trabajo. Suspendió sus actividades cuando fue diagnosticada con cáncer de mama. Lo agarraron tarde y sus probabilidades de sobrevivir no eran demasiadas. Tal vez por eso sintió la necesidad de despedirse de mí. ¿Por qué de mí? Eso no lo sé, pero me hizo sentir muy amada y muy triste al mismo tiempo. No puedo recordar cuándo fue la última vez que he llorado, aunque tal vez tenga una vaga idea.
  Ya han pasado casi seis meses de su despedida. Todavía no se ha reincorporado al trabajo, pero hoy me la crucé por la calle. Iba camino al almacén. La noté muy feliz; tan fuerte como de costumbre. Me contó que le ganó al cáncer. Sobrevivió. Hoy te agradezco, Latifa. Con tu experiencia de vida me enseñaste el significado de la nobleza, de la sencillez y de la fuerza de espíritu. Haberte conocido, y haber tenido el privilegio de que compartieses tu historia conmigo me habla de tu habilidad de confiar en las personas. Desde el primer día en que me conociste, con una sonrisa amable y actitud de entrega abriste tu corazón y te mostraste tal cual sos. Con todas tus virtudes y tus falencias. Nunca antes había conocido a una persona que estuviese tan satisfecha con su ser. Y esa es una lección que todavía estoy tratando de aplicar a mi propia vida.

Gracias por todo, Latifa.